domingo, 12 de febrero de 2012

Capítulo 18:Sus padres

Capítulo 18: Sus padres

Llegamos a su casa. Sacó las llaves del bolsillo de su abrigo y las metió en la cerradura.
Entramos en la casa. Agarrados de la mano y Alex gritó en voz alta.
-         Ya llegue.
Nadie respondió. Alex me miró y dijo.
-         Quítate el abrigo si quieres.
Me quité el abrigo y se lo di en la mano. El lo colgó en el perchero.
Su casa tenía tres plantas y un sótano. La casa era  gigantesca. El suelo era e parqué y las paredes un tono amarillento claro. Los techos eran de color blanco y la decoración junto con los mueble me daban una sensación de tranquilidad y relajación.
Me recordaba a la casa de mi tío Lois. Solo que menos amueblada.
Alex dejó ambos abrigos en el perchero y se acercó a mí. Me miró y me agarro el cuello con ambas manos. Me miró fijamente a los ojos. Sus ojos verdes se encontraron con los míos castaños.
Me besó en la frente y me dijo.
-         Pase....- dijo aclarativamente- no salgas corriendo, por favor.
-         No lo haré.
Me miró nuevamente y dijo.
-         Eres lo más hermoso que me ha traído la vida.
-         Y tú...
-         Que?
-         Eres especial..... no sé. Es que cuando estoy junto a ti, mi cabeza no piensa. El único que manda es mi corazón. Me dice a todas hora que eres el hombre de mi vida y..... que te quiero.- dije mirándole fijamente sin timidez alguna.
Me miró y me besó en los labios.
Una vocecilla sonó.
-         Con que esa es la chica de tu vida.....
Alex y yo la miramos. Era una chica de pelo castaño. Un tono de pelo más claro que el de Alex. Y unos ojos verdes preciosos que me recordaban a dos piedras preciosas.... como..... esmeralda.
Era delgada y alta. De un metro setenta. Su piel era morena. Llevaba un vestido largo hasta los tobillos de flores rosas.
Alex la miró a ella señalándome y me dijo.
-         Está es.... mi hermana Charlote.
La miró y le dijo.
-         Charlote está es Alicia.... mi novia.
Charlote se acercó a mí me tendió la mano y me dijo.
-         Encantada de conocerte. Creo que....  seremos buenas amigas. Muy buenas amigas- dijo agradablemente.
Alex nos miró a las dos sonriente y dijo.
-         Vamos al comedor a comer, chicas?- preguntó felizmente.
Nos miramos ambas y luego miramos a Alex y asentimos.
Alex me dio la mano y Charlote fue detrás de nosotras.
Entramos en el comedor y había un hombre y una mujer sentados en la mesa. Nos miraban enfadados y desesperados. Charlote se sentó cerca del hombre y Alex en la cabecera y  yo al lado de la mujer. El señor enfadado dijo mirando a Alex.
-         Como llegas tan tarde?
-         Papá.... está es Alicia. La chica de la que te hable. Mi novia.- dijo señalándome.
El hombre me miró y dijo.
-         Pensé que sería más guapa....- dijo con desprecio.
Alex me miró preocupado y le dijo enfadado.
-         Papá, ya te he dicho que no la insultaras.
La señora miró preocupada a su marido y le dijo.
-         Felipe.....
Alex me miró y me dijo en voz baja.
-         Mi madre es maja.... mi padre..... no.- dijo decepcionado.
La señora se levantó y salió del comedor.
Charlote me miró y dijo.
-         Fuiste tu la que un día vino a timbrar a casa.... no?
-         Sí- dije sonriente.- Sí, esa fui yo.
El hombre se levantó y le dijo a Alex.
-         Ven un segundo a mi despacho.
Alex me soltó la mano y fue con el. Me fijé en Charlote, lo miraba preocupada. Decidí preguntarle.
-         Charlote van a hablar de mí....- dije mirándole a los ojos- no?
Me miró y asintió.
-         Me temo que sí....- dijo triste.
Me miró y dijo.
-         No sabes como es mi padre....- dijo con miedo.
Al poco rato, entró la madre de Alex con una bandeja. La apoyó en la mesa y nos miró a ambas y preguntó.
-         Y Alex y papá?
Charlote la miró y dijo.
-         Papá.... se llevo a Alex.... al despacho.
Me miraron ambas y dijo la madre de Alex.
-         Alicia, me llamo Soledad. Pero llámame Sole...
-         Encantada.
Le estreché la mano y le dije nuevamente.
-         No se preocupe....
-         Por lo de mi marido?
-         Sí. Ya sabía que me rechazaría. Alex me dijo que lo haría.
-         Lo siento....-dijo tristemente.
-         Por qué?- dije.
-         Por.... todo.- dijo comenzándole a caer las lágrimas de los ojos.
-         No... no.... en serio.- dije mirándolas a ambas, en especial a su madre.
Al poco rato, entraron Alex y su padre. El padre estaba enfadado y Alex muy triste. Muchísimo.
Me miró y dijo.
-         Te enseño mi cuarto...
Asentí y me cogió de la mano. Salimos del comedor y se comenzaron a oír gritos.
Alex comenzó a caminar más rápido. A medida que subíamos más los escalones, los gritos se oían menos.
Llegamos a su cuarto y entramos.
Me miró y dijo.
-         Te gusta.
Las paredes eran de color azul cielo.  El suelo de parqué y el techo de color blanco.
Tenía varios pósters de guitarristas tocando en un concierto y uno de un bajista. La habitación estaba muy ordenada. Cada cosa en su sitio.
Alex se acercó aún más a mí y dijo.
-         Algún día ya no estaré aquí...- dijo pensativo y con añoranza.
-         Por la universidad?
-         Sí.- dijo asintiendo con la cabeza. Me miró y dijo nuevamente.- Claro.
-         Yo echaré de menos todo. No lo sé.... a  lo mejor no... pero me temo... que sí- dije tristemente.
Me acarició la mejilla derecha con su mano también derecha y dijo tristemente.
-         Aún no sé... si voy a aguantar tres años sin verte....
-         Yo tampoco...- suspiré y añadí.- Pero aún tenemos un año para estar juntos.
-         Bueno....pero yo quiero estar eternamente junto a ti....
Se acercó a la cama y se acostó. Me miró y me señaló con la mano que fuera.
Me acosté junto a el. Los dos nos mirábamos el uno al otro.
-         Ali.. lo siento...
-         Otra vez.- me quejé.
-         Sí.
-         No pasa nada.
-         Sí, si que pasa.
-         Tienes hambre?
-         Sí por?
-         Mi tía hizo la comida y... podemos ir..
-         Vale.
-         Tienes teléfono?
-         Que persona humana no lo tiene.
-         Pues... nadie.- dije precipitada y con una enorme sonrisa dibujada en mi rostro.
Me señaló en su mesita de noche un teléfono y me dijo.
-         Llama. Yo mientras voy abajo a decirles que nos vamos.
Alex alió de la habitación. Yo me levanté de la cama y me acerqué a la mesita. Marqué el número de mi casa y espere un toque... dos.... tres.... cuatro y... cinco toques.
Por fin me contestó alguien. Mi hermano.
-         Sí....
-         Dani, soy yo. Pásame con la tita.
-         Vale....
Al poco rato, me lo cogió mi tía.
Quise decirle la verdad.... pero preferí mentirle.
-         Tía....- dije tímidamente.- Mira que si podemos ir a comer a casa.
Mi tía no respondía. Se hizo el silencio. Un silencio bastante incómodo.
Al poco respondió, pero una voz irreconocible para mí.
-         Por?
-         Porque resulta que los padres se tuvieron que... ir a casa de la abuela de Alex. Porque está malita. Y nos pidieron que si nos podíamos ir.
Mi tía contestó. Por la manera de cómo dijo, pensé que no se lo había creído.
-         Bueno no tardéis.
-         Te quiero.
Colgué y al poco entró Alex. Me miró y dijo.
-         Listo. Vamos?
-         Vamos- dije dispuesta.
Me acerqué junto a el, le di un beso en la mejilla y salimos de la habitación.
Bajamos las escaleras y vimos a los padres de Alex y a su hermana.
La madre se acerco a Alex y lo abrazó fuertemente. Le colocó bien el pelo y le dijo casi llorando.
-         Cuídate vale?
-         Sí....
Charlote lo miró tristemente y dijo.
-         Adiós.
Para mí, esa palabra valía mil palabras.
Alex la abrazo y miró a su padre. Enfadado. El padre le miró con una mirada asesina y dijo.
-         No sabes cuánto deseaba que te fueras?- dijo sonriente.
Miré al padre enfadada y le dije.
-         Mire.... no tiene derecho a hablarle así a su hijo.
La madre y hermana de Alex, me miraron felices. Alex quedó alucinado, no se podía imaginar lo que le acababa de decir a su padre.
El señor me miró y dijo.
-         Oye.... guapa.... sal de mi casa. Yo le hablo a mi hijo como me da la gana. Y no me va a venir una idiota de tu nivel a decirme lo que tengo y lo que no tengo que hacer.
Alex me agarró de la mano y abrió la puerta. Cogimos los abrigos y la maleta de Alex que estaba al lado de la puerta y salimos a la calle.
Miré a Alex nada más salir de casa y le dije.
-         Tu padre es un gilipollas.
-         Lo sé.- dijo.
-         Lo sabes y porque no le dices nada.
-         Ya se lo digo.... pero pasa de mí.
Dijo.
-         Bueno no nos va a joder el viaje. O sí?
-         Claro que no. Ni de coña.
Se rió y me besó dulcemente.
Le besé nuevamente y fuimos hacia mi casa.

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