domingo, 22 de enero de 2012

Capítulo 12: Lo necesario... mmm.

Capítulo 12: Lo necesario... mmm.


Salimos de casa, camino a la guardería. Mi hermano iba agarrado de la mano de mi tía. Cuando llegamos, hablamos con la niñera y dijo.
-         Que querían dejar a este niño?
-         Sí.- dijo mi tía, su rostro era serio y firme. A continuación dijo.- Ah! Este es Dani. Pero a usted no la conozco.
-         Soy su tía, la madre está en el hospital. Y los estoy cuidando.
-         Ah! Bueno, vale. Deja a Dani aquí, cuando lo vienes a buscar.- la chica me miró y me sonrió. Yo la miré y le dije antes que mi tía.
-         Pues a las 22.30. No tía?
-         Sí.- dijo mi tía. Lo curioso, es que no parecía enfadad. Más bien contenta. Su rostro era sereno, nada serio como antes y dijo- Sí, sobre las 22.30. Bueno adiós.
Mi tía soltó lamano de mi hermano y lo llevó junto a la mano de lachica. Seagachó y le dio un beso en la mejilla. Le abrazó y le colocó el gorrito. Luego me acerqué yo a el y le di un beso. Lo abracé y le dije al oído.
-         Adiós Dani.
-         Adiós Ali. Adiós Tita.
La  niñera se llevó a mi hermano con los demás niños y yo y mi tía salimos de la guardería. Fuimos a la calle “ Lopez” a comprar ropa.
Cuando llegamos a la primera tienda nos vino la dependienta y dijo.
-         Querían algo?
La tienda era de ropa interior. Mirea la dependienta y luego ami tía y dije.
-         Pues me hacían falta bragas y sujetadores.
-         Pues bragas de que talla. La s, la m, la l, o la xl. Yo te aconsejo....- la dependienta me miró la cadera y luego el culo y dijo- mmm.... la m.
La dependienta sacó unas bragas de mi talla de un cajón donde tenía varios tipos de bragas de distintos colores. Sacó todas y dijo.
-         Son las que tenemos.
Las miré y dije.
-         La azul eléctrica, la azul cielo, la rosa, la roja, la verde pistacho, la verde caqui, la negra, la roja y la púrpura. Si puede ser básicas.
La chica cogió las bragas y las puso a parte. Y dijo.
-         Algo más.
-         No.- dije.
Mi tía negó con la cabeza y dijo.
-         No. Sujetadores.- dijo mi tía precipitadamente.
-         Pues.....- dijo la dependiente, parecía contente. No me extraña iba a vender más....
Miré a mi tía con sorpresa. Solo necesitaba las bragas?
-         Solo tengo básicos blancos. Pero de distintos modelos.- dijo la dependienta enseñando los diferentes modelos. Eran todos bonitos, pero preciosos había tres. Uno básico con el borde de encaje. El segundo todo de encaje y el tercero, era básico pero con una chica con el pelo rojo  y a piel amarilla. Eran preciosos. Se los señalé a la chica y le dije.
-         Estos.
-         Pues te los pongo, algo más?
-         No, gracias.- dijo mi tía. Sacó la cartera de piel y dijo.
-         Cuánto cuesta?- mi tía miró a la dependienta. Esperando su respuesta.
-         Mm...- la chica tecleó las teclas de la cja y dijo.
-         Son 46 euros.
Mi tía le dio el dinero a la dependienta y la dependienta dijo.
-         Gracias.
Cogí las bolsas y salimos de la tienda.
Fuimos a unas seis tiendas a comprarme ropa y zapatos para el viaje.
A mi tía le encantaba ir de compras. A mi también, pero no dos horas de tienda en tienda. Mi tía era rica y se había gastado por hoy mucho en mí. Demasiado. Era empresaria. Trabajaba mucho tiempo metida en la oficina.
Mi tía se sentó en un banco y dijo.
-         Ven. Siéntate. Mm....
Me acerqué al banco y me senté. Le dije.
-         No crees que me has comprado mucha ropa?
-         Sí. Pero necesitabas ropa. Tu madre decía que te quedaba corta. Y decidí comprártela. A ver si así das la ropa a gente necesitada. Vale.
-         Volvemos?
-         Sí. Vamos.
Fuimos a Vazva y me compró dos sudaderas. Una roja y una azul turquesa.
Luego fuimos a una tienda y luego fuimos a una zapatería.  Mi tía dijo.
-         Por hoy....ya está.
-         Tía me has comprado muchísimo.
-         Bueno... así te llega para una buena temporada. Ah! Otra cosa, un chubasquero y ya nos vamos.
Fuimos a otra tienda. Compramos un chubasquero azul turques y una blusa de encaje de color blanco. Y otro de cuadros verdes y rojos.
Salimos de la tienda ya cansadas y fuimos camino a la guardería a buscar a Dani. Allí me encontré con Berta y la saludé, mi tía fue mientras tanto a una tienda de ropa para ella. Me acerqué a Berta, le di un beso en la mejilla y luego un abrazo. Ella me dijo.
-         De compras?
-         Sí. He venido con mi tía de compras. Porque mañana me voy a Francia.
-         Así. Que bien. Con tus padres?
-         No. Con....- dilo Alicia, dilo.- con mi novio.
-         Tienes novio? Lo conozco? Es guapo?
-         Sí, tengo novio. No lo conoces y es muy guapo.
Oí que llamaban a Berta y miré hacia la persona que la llamaba. Era su madre, que curiosamente también se llamaba Berta. Berta me miró y dijo.
-         Ali, pues que te lo pases muy bien. Cuánto tiempo vas a estar.
-         Pues....- pensé la respuesta que me había dicho Alex y dije.- .... Unas.... Tres semanas.
-         Pues pásatelo bien. Bueno adiós.
Se acercó a mi y me abrazo con fuerza y me dio un beso en la mejilla izquierda. Se fue junto a su madre y yo junto a mi tía. Mi tía estaba al lado de un escaparate de ropa de niños pequeños y dijo señalándome un chubasquero de color azul marino.
-         Te gusta este chaquetón para dani?
-         Sí. Es bonito. Que digo es precioso.
-         Voy a comprárselo ahora vuelvo.
Mi tía entró en el comercio. Yo me senté en el banco más cercano a la tienda. Poco rato después, mi tía salió con una bolsa de color granate y con letras doradas. Fuimos camino  la guardería. Mi tía con la bolsa de Dani, más unas cuántas bolsas mías de ropa.

Capítulo 11: Una visita inoportuna

Capítulo 11: Una visita inoportuna

Pero que hacía ella aquí?. Me fije en ella. Su pelo estaba mojado, venía de chándal. Y me fije en sus ojos. Tenían unas enormes ojeras y estaba llorando. Me armé de valor y le dije.
-         Que haces aquí?
-        Vengo a pedirte perdón. Lo siento.
-        Ah! Llevas una semana sin verme durante este puente, te llamo a casa para que vengas y me dices que no puedes? Anda ya!- dije empezándome a enfadar.- y no solo hoy, también ayer y antesdeayer y días... y días sin vernos. El tema, los entrenamientos de natación, gimnasia rítmica o atletismo. Y ahora tienes la cara de venir aquí. Anda ya.
-        Ali, me juego el campeonato de natación y gimnasia. Y de atletismo, fue porque me he apuntado a una maratón. Que crees que no me hubiera gustado verte?
-        Sí, se que te hubiera gustado verme. Pero.... no lo parecía. Te has mirado a un espejo?
-        Lo dices por lo de las ojeras? Es de no dormir. Y....
-        .... no te molestes. Ya lo digo yo. De los entrenamientos!
-        Sí, y.... eres idiota. Me juego todo.
-        El que? Tu tipazo increíble. Tus medallas y trofeos.- dije enfadada. Era.... ah! No se lo perdono, jamás. Y ella me miro cabreada y grito.
-        Pues sí. Déjame en paz.
-        Déjame a mi en paz. Bueno como me voy.....- dije para que se  diese cuenta que en una buena temporadita no me vería.
-        A donde?
-        A Francia.
-        Con quién?
-        A ti que te importa.- dije enfadada de que me preguntara eso.
Ella se acercó a mi y dijo.
-         Vete a .....
Comenzó a llorar y se fue hacia su casa. Yo enfadada, me quedé mirándola un buen rato. Esta vez, estaba enfadada. Demasiado.
Comenzaron a caer las lágrimas de mis ojos. El rimel se me corrió y sentí una gran lástima de dejarla ir de esa manera. Había sido  demasiado cruel conmigo y yo con ella.
No aguantaba más, le dije lo que pensaba. Sus medallas, sus trofeos, primera página en el periódico, los entrenamientos. Todo.... estaba celosa de no poder estar con ella.
Vi como se alejaba. Cogí un pañuelo del bolsillo del pantalón vaquero y me sequé los ojos. Cogí las llaves del bolsillo del plumas y las metí en la cerradura. Abrí la puerta y dije.
-         Hola, hay alguien en casa.
Me quité el plumas y la bufanda, y los colgué en el perchero. Deje las llaves en la mesa del vestíbulo y fui al estudio de mi padre. Encendí el ordenador y fui arriba a la habitación de mi hermano. Subí por las escaleras y abrí la primera puerta a la derecha. Vi a mi hermano, sentado en el suelo jugando con un coche descapotable de juguete. Me agaché junto a el y le di un beso. Le pregunte.
-         Y la tía?
-        En la habitación. De mami y papi.
-        Y que estás jugando?
-        Sí. Juegas conmigo?
-        Mmm... voy a habla con la tía y ahora vuelvo. Vale?
-        Sí.
Le di otro beso y salí de su habitación. Fui a la siguiente habitación, donde se encontraba el dormitorio de mi padre. vi a mi tía tumbada en la cama, con la mirada fija en el suelo. Me acerqué a ella. Le di un beso y le pasé mi brazo izquierdo por encima. Y le dije.
-         Tía leíste mi nota?
-        Sí. Ya me llamo tu padre. con que te vas a Francia?- dijo tristemente y soltando un suspiro hondo.- Ah. Me hubiera gustado que te quedaras.
-        Tía, no me voy hasta mañana por la tarde.
-        Ya lo sé.
-        Mmm... vamos a comprarte ropa para el viaje.Vale?
-        Me parece bien- mi tía me miro y me sonrió, yo le devolví la sonrisa. Ella ya no estaba triste, más bien contenta.
-        Bueno vamos....
-        Y Dani?
-        Lo dejamos en la guardería.
-        Ok.
-        Arréglate y vamos.
-        Mi tía fue abajo, a llamar a una guardería para quedarse Dani. Y yo fui al baño a hacer un pis, lavarme los dientes y peinarme.







Capítulo 10: Nuestro lugar en el mundo

Capítulo 10: Nuestro lugar en el mundo


Salimos de la biblioteca y me dijo.
-         Confías en mí?
-         Sí. Por?
-         Mmm.....Me das tu bufanda?
-         Sí. Pero porque?
-         Tu espera y verás.- me quité la bufanda y se la puse en la palma de su mano, el cogió mi bufanda y me cubrió los ojos con ella.- es una sorpresa, si no ves no te preocupes, yo te guió.
-         Vale.
Con una mano me agarró por la espalda y con la otra me dio la mano. Comenzamos a caminar lentamente, porque claramente yo no veía nada.
Después de un buen rato caminando me dijo.
-         Ya estamos, quítate la bufanda.
Me desaté el cordón y abrí los ojos.  Jamás viera un sitio más bonito.
Era un parque medio abandonado. Había una fuente grande que no funcionaba y unas plantas muertas, pero aún así era precioso.
-         Te gusta?
-         Que si me gusta, me encanta.
-         Mi sueño es arreglar este parque y convertirlo en un lugar aún más precioso. El dinero lo tengo y el permiso también, pero me faltaba algo. Y ese algo fuiste tú.
-         Yo, porque?
-         Porque eres la mujer de mi vida.
-         Y tú el hombre de mi vida.
Se acercó a mí y dijo.
-         Se que me quieres y yo te quiero a ti. No....?
-         No..... Que?
-         Quieres salir conmigo?
-         Alex.... por supuesto.
Me tiré a sus brazos y lo abracé, durante un buen rato. El me bajó y me besó.
-         Ali, ven conmigo?
-         A donde?
-         A Francia.
-         No, mi madre está en el hospital y además.....
-         Que, venga..... Por mí.
-         Tengo que hablarlo con mis padres y mi tía.
-         Pues llámalos.
-         Ahora?
-         Si, venga. Te dejarán.
-         Y el dinero?
-          Te invito yo.
-         No.
-         Por?
-         Porque es mucho dinero.
-         Tu no pienses en el dinero, te invito yo.
-         Bueno... vale. Espera que llamo ahora.
Cogí el teléfono de mi bolsillo y marqué el teléfono de mi padre. Contestó el. Y dijo.
-         Diga?
-         Papá, soy yo, Ali.
-         Que tal mamá?
-         Bien, es catarro. Nada grave.
-         Bueno.... quería preguntarte sí puedo ir mañana a Francia. Durante una semana. Porfis, papi.
-         Una semana a Francia, no sé. Ali.... tu madre... tu tía.... tu hermano....
-         Papá, por favor.
-         Bueno.....mmmm..... vale.
-         Si, te quiero papi. Cuídate y dale recuerdos a mama. Llama a la tía vale? Gracias. Yupiiii.
Me puse contenta, me puse a cantar. Alex me miró ilusionado y dijo.
-         Sí?
-         Nos vamos a Francia!- grité emocionada.
-         Buah! Tu y yo, en la Torreifel. Oh, gracias dios mío.-dijo, mirando al cielo con las manos en alto. Parecía tan ilusionado....
-         Alex, tu y yo..... no se. En todas partes!
-         Sí, sí.... tu y yo solos.
-         No iban tus amigos?
-         Bueno.... sí.
-         Alex, déjalo. Vale? Me tengo que ir a casa si mañana es el viaje. Ya que me invitas tú..... bueno chao.
-         Ya? Ali.... no me hagas esto. Quedate un ratito más.....
-         No! Adiós. Dame un beso y callate.
Alex se acercó a mi, me agarró del cuelo y me lo besó. Luego la mejilla y más tarde en la boca. Me beso apasionadamente, note sus labios acariciando los míos. Una mano sujetándome el pelo y la otra la cintura. Más bien el culo. Pero daba igual. Me encantaba. El paró de besarme y dije.
-         Chico, como besas.
El me miro y sus mejillas enrojecieron. Y dijo.
-         Lo sé.
-         Jaja.
-         De que te ríes?
-         De nada. Sabes que....?
-         Sabes que....?
-         Que te quiero. Que nunca he querido a nadie como tú.
-         De verdad.
-         Alex.... mi vida es una mierda. Mis notas no son muy buenas.... mis padres se pasan todo el día o trabajando o con mi hermano. Natalie, mi mejor amiga, pasa de mí. Lo único bueno en este mundo eres tú. Solamente tú. Y se que no cambiará.
-         Ali.... lo siento.
-         Por qué? Porque mi vida no importe. Déjalo, tu yo. Nada más. Mañana te veo vale. Adiós.
Me acerqué a el y le di otro beso. El me lo devolvió. Y dijo.
-         Ali, acuérdate. Mañana a las cuatro aquí. Vale?
-         Sí, adiós.
-         Espera.... sabes que....
-         Que.....
-         No puedo vivir sin ti. Que lo eres todo para mí. Que te acabo de conocer y ya estoy enamorado. Que te quiero.....
-         Yo también, Alex. Adiós.
Abrí la verja del jardín e hice como el. Miré hacia atrás para ver si seguía allí, y en efecto, seguía allí. Me miraba triste de irme y feliz.... no lo sabía. Quizás de irme mañana con el de viaje.
Fui hacia casa. Esta vez no fui por aquel callejón, sino por la calle “ Miramondes”.  Pasé por esa calle, donde había muchas tiendas de ropa, zapatos, accesorios, etc. Un poco de todo. Pasé por la calle y luego por la plaza. Estaban montando un escenario porque mañana venían una orquesta.
Pero yo no pensaba ir, pensaba ir con mi amado. Con mi novio. Con Alex. Solo el y yo. Nadie más. Pasé por varias calles. Y un rato después, llegué a mi casa.
Eran las 20.00, en punto. Me encontré a una chica morena y alta, junto a la puerta de mi casa. Era Natalie.