domingo, 22 de enero de 2012

Capítulo 8: La cafetería

Capítulo 8: La cafetería

Aquella brisa hizo que me estremeciera.
Salí a la calle. Iba bien abrigada, hacia frío, mucho frío. Aún el abrigo gordo que llevaba y el  gorrito con el pompón, no me llegaba. Decidí ir a la cafetería donde solía ir con mis amigas, pero cuando me iba acercando vi a Sara, María, Berta, Ana y Blanca allí sentadas, tomando un café con leche. Sara, tenía el pelo rizo y me caía muy bien. Era una apasionada de la lectura, el dibujo y escuchar su canción favorita My Herat Hill Go On. María, tenía el pelo largo y liso. Sus ojos eran color avellana y era muy lista, un rasgo que me gustaba de ella. Era divertida, buena y una excelente persona. Nunca me aburría con ella. Berta, tenía el pelo liso y unos ojos seductores a los que los chicos caían rendidos, era la más maja de todas. Divertida, soñadora y amigable. Ana, tenía el pelo liso y era maja. Andaba todo el día con la Blackberry. Y Blanca, era morena y de ojos avellana. Le encantaba bailar, pero sobre todo el ballet. Era divertida, amigable y lista.  Todas mis amigas eran especiales. María era simpática y Berta divertida, con ellas nunca te aburrías. Blanca también era graciosa. Ana depende del día, pero sí. Y Sara, graciosa. Por supuesto. Pero faltaba alguien, Natalie. Me acerqué más a la cafetería y entre. Ellas al principio no me vieron pero luego, al acercarme a su mesa me vieron. Berta dijo:
-         Cuánto tiempo? Pensé que estabas desaparecida. Je, je. Ahora en serio, donde estuviste? Eh!- dijo con tono bromista.
-         Pues he estado estudiando para el examen de física. Vaya lío me hago. Pero bueno.... así, así.
-         Que linda, estudiando para un examen que no va a aprobar.- dijo Clara, una acoplada insufrible, con chulería, a veces no la aguantaba.
-         Pues para que lo sepas lista, lo voy a aprobar.
-         Dejadla en paz, os ha hecho algo? Eh!- dijo María defendiéndome, era una amiga dispuesta a ayudarme todas las veces que hiciera falta. Lo valoré, gracias. Por ser... dejálo, te quieroo.
-         Tiene razón Clara, es que eres una pesada. A veces, consigues que la gente se enfade contigo. Para ya, no?- dijo Sara a modo de ataque hacia la idiota de Clara.
-         Gracias niñas, pero Clara es así y no va a cambiar nunca.- dije agradeciéndolo- Bueno, mejor me voy. Tengo que ir a ver a alguien.
-         No, venga. Ali, tómate algo. O es que ya te vas, doña apurada?- dijo Berta.
-         Ya me voy, adiós niñas. Nos vemos mañana.- dije despidiéndome.
-         Adiós- dijeron a coro.

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